La creatividad es una de las cualidades más valoradas en el universo de los negocios y, en mayor medida, en la industria publicitaria, sector en el que adquiere una inmensa relevancia. De
hecho, hace tres años, el Foro Económico Mundial publicó un informe que mostraba que la creatividad es una de las tres habilidades más importantes para los futuros trabajadores.

Sin embargo, ¿qué pasa con aquellos que no han deslumbrado por esta cualidad desde que pusieron un pie en este mundo? Un buen creativo no nace, se hace. O, al menos, es posible trabajar la mente y aprender a serlo.

A continuación, recogemos estos valiosos consejos que le proporcionarán esa necesaria dosis de creatividad que le permitirá resolver problemas de una manera única.

1. Piensa «fuera de la caja»

Para dar rienda suelta a tu creatividad, necesitas echar mano de procesos de pensamiento no . Y es que las personas que tienen músculos creativos débiles venel mundo como una serie de eventos que se suceden, mientras que las personas con músculos creativos fuertes se preguntan por qué el mundo es como es.

2. Experimenta todas las formas de
vida posibles

Viajar será una de las vías más óptimas para conocer lugares, culturas y estilos, pero también puedes sacar el máximo partido a una simple conversación con alguien de tu entorno que ha experimentado cosas diferentes.

3. Apunta tus nuevas ideas


No dejes que las ideas se te escapen, sin importar en qué momento surjan. En cuanto una nueva idea, sea buena, mala o mediocre, atraviese tu cabeza, apúntala en una libreta o tu teléfono móvil. También puedes grabarlas en una

4. Rodéate de gente y objetos interesantes


Tu entorno puede afectar tu creatividad de forma muy favorable. Según Epstein, reunirte de forma regular con un círculo social diverso e interesante te ayudará a tener ideas nuevas y originales. Asistir a eventos y muestras culturales como conciertos de ópera o museos también puede disparar tu creatividad.

5. Resuelve rompecabezas y acertijos

Ejercicios como los Sudokus son una excelente manera de mantener al cerebro activo, pero el verdadero pensamiento creativo comienza cuando aparece en escena la emoción. Esto ocurre con los emprendedores, que se enfrentan al reto (y equilibrio) de resolver problemas lógicos, como la reducción de los costes, con temas emocionales, como los despidos que ocasionará esa disminución. «Cuanto más puedas aprender a reconocer ambos (lógica y emoción) al mismo tiempo, más creativo serás», indica. La clave estará en ver la diferencia entre ser «desapegado» y emocionalmente impulsivo y tomar la mejor decisión de la mano de la creatividad.